martes, 31 de diciembre de 2013

Hola, 2014.


Este 2013 he perdido un trabajo y he conseguido otro.
He aprendido que conocerse a uno mismo es prioritario para sentirse bien contigo y con los demás… y para avanzar en el tiempo con cierto rumbo.
He descubierto que los perros y los gatos pueden ser mis amigos y que no son tan malos ni terroríficos como imaginaba.
He asimilado y comprendido que hay personas que llegan a tu vida para quedarse, otras están de paso durante un tiempo y más de las que nos gustaría se van, pero eso no quiere decir que no quede un pequeño o gran recuerdo de cada una de ellas.
Y que cada año que pasa me doy más cuenta de que lo de “es mejor arrepentirse de algo que has hecho que de algo que no has intentado” es aplastantemente cierto.
Y que siempre van a haber noticias buenas y malas, y es mejor aprender a sobrellevarlas como mejor podamos, entre todos.
También me gustaría decir que he aprendido a cocinar un plato o un postre nuevo y delicioso, pero habrá que dejar algo para otros años… ¿no?

Haz que tu paso por el 2014 sea único, como tú.

Flores del Jardí Botànic de Montjuïc, Barcelona 2013
 

domingo, 8 de diciembre de 2013

El monje que vendió su ferrari, de Robin S. Sharma


Este libro lleva como subtítulo "Una fábula espiritual" (lo de fábula ya lo entenderéis si lo leéis algún día) y fue publicado en 1997 por el autor canadiense Robin S. Sharma. Cuando terminé de leerlo, sentí que me había aportado tanto que pensé: "con este tengo que repetir" y, los que me conocen, ya saben que no soy mucho de repetir lecturas.

Me gusta ir variando la temática de mis lecuras, y ya había leído algunos que trataran el tema espiritual, como "El Alquimista" de Paulo Coelho o como "El Poder del Ahora" de Eckart Tolle, que no me pude terminar... demasiados conceptos nuevos, demasiado denso, aunque muy instructivo e interesante, algún día lo terminaré.

El monje que vendió su ferrari, nos cuenta una historia como cualquier otra, por eso quizás se hace tan ameno y fácil de leer a pesar del tema que trata. Es la historia de un abogado obsesionado con su trabajo y con el querer tener cada vez más (refiriéndonos a lo material), que sufre un infarto y decide cambiar de estilo de vida. Vende sus pertenencias materiales más preciadas, como por ejemplo su ferrari, y se va al Himalaya en busca de los sabios de Sivana, que le proporcionarán las respuestas para tener una vida mejor, para estar en paz y ser feliz de una forma sencilla. Una vez ha adquirido todo ese conocimiento, su misión consiste en divulgarlo a los demás, por lo que la historia nos cuenta que vuelve a su ciudad y le transmite a otro abogado, ex-compañero de trabajo suyo, todo lo que ha aprendido y, de forma indirecta, a todos los lectores, nosotros.

Es una historia llena de consejos, trucos y formas de ocupar el tiempo que te permitirán encontrar el bienestar y el crecimiento personal en tu día a día. Un libro con frases en cada una de sus páginas que dicen mucho y que apuntarías sin dudar en tu "libreta de frases". Recomiendo leerlo a primera hora de la mañana, si es posible (yendo al trabajo, por ejemplo), así es como lo hice yo, y os aseguro que la sensación de bienestar estará presente a lo largo de todo vuestro día.

Últimamente tan solo hago que leer imprescindibles... Me dejé por comentar en el blog mis dos anteriores lecturas: El Mundo Amarillo (Albert Espinosa) y Tokio Blues (Haruki Murakami), un despiste por mi parte porque son otras dos grandes historias que, sin dudarlo, también las recomiendo.