miércoles, 8 de mayo de 2013

Estupor y temblores, de Amélie Nothomb


Me recomendaron esta novela corta sin comentarme que era autobiográfica, ahora lo confirmo, buscando información sobre el libro, aunque ya lo sospeché al final de la historia. Amélie Nothomb es una escritora belga que ha vivido en distintos países debido a la profesión de su padre. Después de licenciarse en filología románica vuelve a Tokio, donde entra a trabajar en una gran empresa japonesa durante un año. Ella habla japonés perfectamente, pero los nipones no se lo ponen nada fácil.

En Estupor y temblores nos cuenta su triste y penosa experiencia en la empresa japonesa con un toque de humor ácido, parodiando las situaciones más extravagantes que tuvo que vivir allí y por todos los puestos que escaló o, mejor dicho, descendió en ella. El trato que recibió por parte de la mayoría de sus superiores fue, humillante no, más bien lo siguiente. La rígida mentalidad nipona y las otras muchas diferencias con la cultura occidental no le favorecieron en absoluto. En la empresa no existían "las personas" ni "compañeros de trabajo" sino "superiores y subordinados", que evitaban salirse de ese rol... aunque detrás de ellos, siempre había alguna excepción, algunos eran más persona que otros, pero eso siempre acababa perjudicándoles.

Es una obra que te acerca a la cruda realidad de la cultura japonesa y su forma de trabajar. Durante toda la historia te invade una sensación de impotencia e injusticia. Pero como indica la autora en algunos de sus últimos diálogos: de toda experiencia se aprende.

Como curiosidad, la novela fue llevaba al cine francés por Alain Corneau en 2003: Stupeur et tremblements.

lunes, 6 de mayo de 2013

The XX susurrando en el Poble Espanyol


Hacía dos días que había dejado de llover en la ciudad de Barcelona. Éramos muchos los que llevábamos meses esperando y habiendo pagado por este concierto. Los ingleses The XX visitaban por tercera vez la capital catalana.

Ante la mirada curiosa de los guiris, el Poble Espanyol abría puertas a las 19:45, a las 20h todavía se veía una larga cola en el exterior y los protagonistas no se iban a dejar ver hasta las 22h. Los teloneros, el dúo John Talabot, empezaron a pinchar a su hora, todavía de día, intentaban ambientar con su electrónica experimental al público ansioso por ver actuar al trío londinense. Al principio ignorados, pero poco a poco sumergían a los espectadores en un éxtasis ambiental y electrónico, in crescendo, para terminar de aumentar las ansias. Más de media hora de espera entre ambos grupos, no me esperaba esta impuntualidad del trío... casi 25 minutos de retraso.

Mi pregunta era, ¿empezarían con Intro, con Angels...? La sorpresa fue que con ninguno de los dos temas, en este caso Try (Coexist) fue la elegida. Mientras el gran escenario se iba llenando de humo para dar misterio a la aparición de los artistas sonaba el inicio de esta canción. Incesantemente el público estaba emocionado y los aclamaba, hasta que terminó de estallar cuando sonó la voz de Oliver y apareció la sonrisa tímida de Romy... Jamie quedaba detrás a cargo de las teclas y la percusión. Del retraso ya nos habíamos olvidado.


Continuaron con dos temas de su primer disco: Heart Skipped a Beat y la conocidísima Crystalised, con la que nos brindaron una bella versión en directo más intimista que la del disco. Fue uno de los momentos del concierto en el que hubo más complicidad y conexión con el público. El movimiento tambaleante de Oliver, como poseído, al ritmo de las distintas melodías, extrañaba y sorprendía a los espectadores. El sonido del concierto era muy bueno, nunca había estado en ese recinto al aire libre viendo un concierto, pero sonó genial y las voces de Romy, sobretodo, y de Oliver mejoraban con diferencia las voces del disco. Después de Reunion, Jamie fue el protagonista de la electrónica durante unos minutos con su Far Nearer. A continuación, tres temas de Coexist fueron los elegidos para continuar: Sunset, Missing y Fiction. La complicidad entre Romy y Oliver en el escenario sorprendía por la famosa frialdad del grupo, se acercaban y se repelían como imanes, parecía "la danza del  cortejo" como comentó una compañera. Otros gritaban: "¡¡qué se besen, qué se besen!!".


El concierto continuó con Night Time, un tema que me gusta mucho y esperaba que tocaran. Tampoco decepcionó. Pude grabar un trocito con mi humilde cámara fotográfica.
Un elemento muy característico del concierto fue la gran doble X que se podía observar en el escenario formada con luces de láser en determinados momentos.
Pasaron a Coexist para tocar Swept Away y volvieron a xx con Shelter, VCR y Islands. Antes de ir al bis, se despidieron con una versión de Infinity subliminal, con subidón incluido aunque parezca imposible.
Y a su regreso, por fin sonaron las que parecían que podían haber iniciado el concierto, la increíble Intro y la maravillosa Angels, que el público cantó con Romy hasta el final.


La luces acompañaron a la perfección todas las canciones. El escenario era enorme respecto al espacio que ocupaba el trío, pero no, no se les quedó grande, estuvieron a la altura y demostraron cierta madurez y confianza con sus temas. Se dirigieron al público en un par o tres de ocasiones, aunque tímidamente. Todo fueron halagos y agradecimientos a la ciudad condal, su gente y las vistas que les estaba ofreciendo ese concierto.

Las únicas quejas que podría tener quizás son el espacio, la gente y la duración del concierto. No creo que para un grupo como The XX el mejor espacio sea una plaza al aire libre, aunque lo prefiero a un recinto tipo Sant Jordi Club. Este es un grupo que se disfrutaría mucho más en una sala más pequeña, más íntima, pero con tantos fans eso es difícil, por no decir imposible. Aunque si lo vería posible en un teatro, por ejemplo. Y en cuanto a la gente, creo que no hay solución, siempre habrá el típico que empuje, se cuele, hable sin parar y/o fume a tu lado. El concierto duró unos 70 minutos y se despidieron muy rápido y fríamente, aunque así a mí me dieron a entender que iban a volver... pero nunca volvieron.

A pesar de terminar con quejas, que nunca están de más, fue un buen concierto en general, disfruté mucho de las voces en directo y de muchas de sus canciones. ¿Y a vosotros, qué os pareció?

Os dejo con el setlist en formato Spotify, para vuestro disfrute.


sábado, 4 de mayo de 2013

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, de Albert Espinosa


Ésta es la segunda novela escrita por el catalán Albert Espinosa, después de Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fueramos tú y yo. También es guionista de la recomendadísima película Tu vida en 65' y de la actual y conocida serie Polseres Vermelles (Pulseras Rojas).


Una portada bastante acertada, aunque yo le hubiera adjudicado otra diferente... como por ejemplo un faro. Y los que han leído el libro me entenderán, los que no, tendréis que averiguar por qué, si tenéis la curiosidad suficiente.

Conocí este libro durante una conversación de trayecto de autobús con una amiga, hablando de las personas especiales con las que nos hemos cruzado en nuestra vida. Me contó que una vez había leído un libro en el que a estas personas se les llamaba, primero perlas, y cuando se convertían en alguien especial, en alguien tan distinto al resto, alguien que te llena de una forma única, entonces pasaban a llamarse diamantes. Estuvimos enumerando esos pocos y exclusivos diamantes de nuestra vida... desde entonces decidí que tenía que leerlo, aunque este fuera uno de los muchos pequeños detalles que plagan esta historia.

No había leído nada de Espinosa, tan solo había visto la película que he mencionado al principio del texto y tengo que decir que me encantó y la recomiendo siempre que puedo. Me lo leí en un abrir y cerrar de ojos.

Dani es el protagonista de la historia y se dedica a buscar niños desaparecidos. Al principio nos cuenta la ruptura con su novia y cómo se le presenta un nuevo caso que tiene que resolver. A partir de aquí, el protagonista viaja a su infancia para superar el bache, resolver el caso y reencontrarse consigo mismo. En ese viaje conocemos su pasado, su familia, sus diamantes más preciados, fotografías de faros mágicos, historias de amores imposibles, un saco de boxeo, una isla italiana... y muchos más detalles que vas descubriendo capítulo tras capítulo. 

Si te gustan las historias especiales, casuales y llenas de detalles inolvidables debes conocer a Dani, su historia y sus diamantes.