miércoles, 17 de abril de 2013

El pecho, de Philip Roth


El profesor David Kepesh se despierta un día transformado en un pecho de mujer de setenta kilos. Lo que ocurre a continuación es una bizarra y extravagante alegoría kafkiana, en esta ocasión canalizada a través de una reflexión sobre la complejidad de nuestra sexualidad y la subjetividad con que normalmente es tratada.



Esta novela corta (78 páginas) se puede leer en una tarde y está escrita por el estadounidense Philip Roth, posterior (1972) a La Metamorfosis (1915) de Franz Kakfa. Es inevitable la comparación con ésta por las similitudes de los hechos... incluso en la propia novela, el mismo protagonista, David, que es profesor de literatura, la menciona.

Una cucaracha, un pecho... cada cuál más absurdo. La repugnancia de la primera es sustituida por cierto erotismo en la segunda. La sensación de agobio, incredulidad y desesperación de los protagonistas es muy similar en ambas. Creo que son novelas tan surrealistas, ilógicas e irracionales que por eso deben ser leídas. Por muy ficticio que sea lo que ocurre, en algunos momentos, puedes llegar a sentir cierta empatía por los protagonistas o por las personas que los observan a su alrededor. 

Son toda una experiencia.


lunes, 15 de abril de 2013

Los buenos suicidas, de Toni Hill


La segunda novela del novel escritor catalán Toni Hill, se llama Los buenos suicidas. Se trata de la continuación de su primera novela: El verano de los juguetes muertos (en el enlace podéis leer mi reseña). Antes de que alguien pudiera prestármelo he adquirido un kindle y, como ya no podía esperar más, ha sido el primer libro que he leído en ese formato.

Algunos personajes ya los conocemos previamente y en este los conocemos un poquito más. Después de aquel verano bochornoso, ahora es invierno, y el Inspector Salgado debe resolver un nuevo caso en el que, una vez, más toman como protagonismo varias muertes. La ciudad de Barcelona vuelve a ser testigo de unos sucesos trágicos y misteriosos, por eso la defino como una novela negra muy cercana.

El autor sabe cómo intrigar al lector, cómo engancharnos para llegar hasta el final en pocos días, cómo resolver los casos a tiempo, cómo volver a dejar cabos sueltos para impacientarnos con la espera de su próxima novela... Me gusta su estilo, la narración es ligera y fácil de seguir. Los valores que trata son muy cercanos, actuales, cotidianos y los personajes creíbles y atractivos. Supongo que todo esto es lo que la hace una saga comercial y atractiva para la mayoría. 

No dudaré en leer la siguiente, que espero no tarde mucho en publicar... y más después del cliffhanger con el que nos abandona en el final.

sábado, 6 de abril de 2013

Nostalgia

Le da la última calada, se quema los dedos. Reflexiona: 

- Imagínate que el humo que exhalamos son pompas de jabón que nunca explotan y cada una guarda un recuerdo que se dirige al infinito. ¿Qué ves? 

- Veo un parque y dos niñas balanceándose en un columpio. Ríen juntas y la única preocupación que tienen es llegar a lo más alto para tocar las hojas de los árboles con los pies. Una de ellas soy yo, la otra podrías ser tú, aunque todavía no nos conocíamos... ¡Oh!¿Lo has visto? He tocado las hojas del árbol antes que ella, seguro que se enfadó... siempre se enfadaba por tonterías de éstas.

Sonríe.

- Deberíamos buscar unos columpios cercanos para olvidarnos de tantas preocupaciones y viajar en el tiempo de vez en cuando, además, ya no recuerdo cuándo fue la última vez y lo echo de menos... ¿Y tú, qué ves?

Para Alicia.