jueves, 29 de septiembre de 2011

La chica de mi espejo


Cuando nos miramos al espejo, ¿qué vemos? A nosotros mismos. No, te equivocas. Ves a tu representación gráfica en 3D, tu físico humano. Tu Yo interno no se puede ver, solo sentir… o en el caso más extremo, conocer. Pero yo me conozco. ¿Estás seguro? No lo creo. Nuestro Yo está oculto en lo más profundo de nuestro Ser. ¿Sabes qué es el Ser? No. Eres tú, tu esencia como persona. ¿Y cómo puedo llegar a él? A través de la paz interior, un Aislamiento mental. ¿Tú lo has conseguido? No estoy segura, pero creo que en algún momento he llegado a sentirlo. El problema es que mientras la consciencia está despierta y atenta a lo que sucede es cuando más se oculta nuestro Yo. Nuestra mente podría ser su peor enemigo. Tu mente, no eres tú. Pero si yo todo lo decido con la mente... Lo correcto sería decir que lo decides a través de la mente, la utilizas. Tu Yo interno la utiliza como medio, es una sensación lo que te hace decidir, no tu mente. Entonces, esto que me cuentas está en tu Yo, o en tu mente? El conocimiento se guarda en la mente, también la utilizamos para eso, para guardar el conocimiento y extraerlo cuando nos sea necesario. Y… ¿por qué me cuentas todo esto? Porque esta mañana me he mirado al espejo y no me reconocía. 

¿Nos liamos otro? Siento que a mi Yo, le apetece…

lunes, 26 de septiembre de 2011

No todo son malas noticias


Cuando alguna vez he escuchado de fondo las noticias o he leído de reojo algún que otro periódico en el transporte público, el 90% de lo publicado es negativo objetivamente. La palabra "negativo" se convierte en algo muy subjetivo en este caso. Ayer tuvo lugar en la plaza Monumental de Barcelona la última corrida de toros en Cataluña. Unos creerán que este hecho será algo negativo para la cultura española, otros que es algo positivo. Todavía no logro entender cómo alguien puede encontrar positivo para su cultura, digamos que divertido o entretenido, incluso "algo bonito" he llegado a oir, torturar un animal de la forma en que lo han estado haciendo todos estos años.

 A mí me parece bien: "paz para los toros, paro  para los toreros". 
¿Y a vosotros?



Ver algunas de estas imágenes 
me ponen la piel de gallina, y
no precisamente de emoción.

domingo, 18 de septiembre de 2011

(Des)equilibrio mental

En dos días, hará dos meses de mi última entrada publicada. Un poco de vergüenza y frustración me da, pero sino lo soluciono con este post, intentaré hacerlo con los siguientes siguiendo cierta regularidad. Sí, claro, no? No te lo crees ni tú, ni yo, ni nadie; pero que no sea por no proponérmelo ni intentarlo. Al fin y al cabo son los primeros pasos de cualquier acción que decidas realizar.

Cuando creamos un blog, lo hacemos porque queremos compartir "algo" con el resto del mundo. Y esto va a rachas. Para ponerse a escribir un post, hay que tener muy claro lo que queremos decir y cómo lo queremos decir. La inspiración del momento también juega un papel muy importante, si quieres escribir un texto que sea algo más que objetivo. Imprescindible también es tener el tiempo que dicho post requiera. En general, todo esto puede englobarse en equilibrio mental. Sin equilibrio mental, no hay nada de todo eso.

¿Por qué no he estado equilibrada mentalmente estos dos meses? La pregunta del millón. Creo que la respuesta solo la puedo tener yo, y creo que la tengo. Falta de rutina (Ojo! No confundir con monotonía). No quiero decir con esto que la fórmula se aplique a todo el mundo por igual, estoy hablando de mí. Un día a día más o menos organizado, nos proporciona equilibrio, estabilidad mental. Las vacaciones precisamente no son eso, y más si te vas de viaje. No digo que los viajes no sean buenos, van genial para desconectar, pero depende de la dosis, cuándo, cómo y con quién. Tener vacaciones intermitentes, que es lo que he tenido yo, no ayuda a este equilibrio. Con esto tampoco quiero decir que no haya disfrutado de mis vacaciones, que lo he hecho, y mucho. Pero irte cinco días a una isla de relax total, volver a trabajar otros cinco... irte de nuevo otros cinco, a la montaña, rollo zen y excursionista, volver, estrés máximo en el trabajo porque te meten en algo nuevo y encima con prisas (para luego nada), y al finde siguiente darlo todo en unos hinchables y piscinas de bolas para adultos y semilesionarte por hacer eso, el burro, justo antes de empezar la temporada. No, os digo que no es bueno.

Pero aquí estoy, dispuesta a retomar esto. Reencontrándome con cierto equilibrio mental y pensando en cómo plantearme esta nueva temporada para tener tiempo de todo, de todo lo que me apetezca. Y qué coño, que echo de menos la blogsfera.

¿Os pasa como a mí? ¿Qué os causa a vosotros el desequilibrio mental?